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Pegatina ruidosa, 7 de junio de 2025

Dedicado a mi adorada mamá, Amanda Quintana Caro. 

Pegatina ruidosa

“No todo fue malo” se dice como si fuera una sabia frase popular. 

Eso en realidad es no querer reconocer que todo fue más que malo: fue pésimo, caótico, visceral, infernal… 

Un “miercolero” flagrante servido en trozo de pastel de fresas con crema… es que el horror y el dulce crean una especie de verdor que confunde con bosques frutales y personajes mágicos. 

Pero “ay”… “No todo fue malo”… 

En realidad, el escenario fue grotesco, violento, machista, una porquería… 

Pero ahí estaba bien lista la fachada, la corbata fina importada, el perfume costoso, un carro que con el tiempo fue siendo más y más lujoso, todos esos poderes sutiles que suelen ser utilizados como humillación. 

“No todo fue malo” le dicen con amabilidad postiza a ella. 

A la de los insomnios de madrugada calmados con ansiolíticos. 

A la que se cataloga como histérica denunciando pequeñeces. 

A la que defiende su dignidad, su identidad, y no soporta que se pisoteen límites.


“No todo fue malo” se dice entonces para no decir que “EL” no fue malo, ni canalla, ni cruel, ni patán, ni HP.  
Que EL simplemente estaba haciendo -quizás, algunas malas bromas.
Que EL, tan culto, tan ferviente y honorable, sería incapaz de insultar o de maltratar.
Que EL había sido siempre, muestra de resultados eficientes para la sociedad, presentados, además, con voz pausada, tenue, elegante.
Que EL era disciplina y tenacidad deportiva encarnada. 


“No todo fue malo”, no. EL no fue malo.  
La certeza que siempre reinará es esa: que EL no fue malo o al menos no del todo malo. 

Y que ella en cambio SI fue y será, una: “desagradecida”, “paria”, “mujer cruel”, “despiadada”, “mala sangre”, “profesional inexperta”, una “desquiciada” infantilizada y burlada, la “hierba infértil e insuficiente” para el eterno orden patriarcal. 


Nota : 
Este texto fue escrito originalmente en francés una parte en Hendaya y otra parte en Saint-Germain-en-Laye. 
Traducción y lectura publica en la universidad de la Sorbonne en Paris en el marco de la exposición "Ruido de Pegatinas" organizado por la Fundacion Arte al Paso (muchas gracias de nuevo Adriana Silva !)